2016 fue uno de los años más difíciles en mi vida. Desde la perdida de buenos amigos hasta la lucha contra el cáncer de mi madre. El año fue complicado. Trajo mucho dolor. Perdí amistades por razones que hasta el día de hoy desconozco.  La marca del primer semestre del 2016 fue lagrimas, dolor, e incertidumbre.

En medio de todo, Dios me llevo a un lugar donde sanidad, seguridad, fortaleza, y un nuevo sentido de propósito surgió en mi. Me llevo a una “pequeña” iglesia en Baton Rouge, Louisiana. Odio los climas calurosos, y el justo me llevo a un lugar donde no solo es caliente sino increíblemente húmedo. Cuando me baje del avión a comienzos del verano, el caluroso clima de Louisiana me recibió.

Era la prime vez que esta yendo a una iglesia que había conocido por Google, no conocía a nadie, y tenia mis dudas si el pastor de jóvenes llegaría a buscarme. Allí estaba yo, roto, con dolor, y con mi equipaje esperando ver que es lo que Dios haría y desataría sobre mi vida en el transcurso de las siguientes semanas.

No tenia idea que una oración de toda mi vida estaba a punto de ser contestada al Dios enviarme a una iglesia y a un movimiento que solo soñé y anhele existiera; un lugar donde el Espíritu Santo es libre de moverse y la autoridad de la Escritura es evidente. Provengo de una tradición donde alzar las manos y aplaudir era algo que solo los Pentecostales hacían, y a Dios gracias, no éramos Pentecostales.

De adolescente, tuve un encuentro con el Espíritu Santo, y mi vida cambio para siempre. Desde entonces busque y anhele que existiera una expresión de fe que mantuviera un balance saludable entre el ala conservadora de la Iglesia y el ala Carismatico-pentecostal. Me embarque en un viaje teológico para hallar cierta reconciliación entre ambos lados.

Cada día durante el verano del 2016 Dios se mostró y toco mi vida. Trajo a mi vida gente increíble que me marco. Sin embargo, fue el movimiento en el que me coloco que me impresiono. Fuimos a una conferencia en Houston, TX. Fue allí donde Dios me limpio y me confronto de una manera especial. Fue allí que el volvió a asegurar el llamado que él puso sobre mi vida. Fue en el medio de este movimiento espiritual que escuche la siguiente canción.

“Es didicil vivir en este momento
Cuando las preocupaciones continuar llamándome por mi nombre.
Pero porque he de temer cuando tu presencia esta cerca?
Manteniéndome a salvo todo el camino.
No tengo porque temer al futuro
o buscar tesoros que se enmohecen y decaen
Pues tu amor permanece a través del gozo y del dolor
Y tu me das lo que necesito hoy
Si tu me das lo que necesito hoy”

No sé que es lo que 2017 traerá, ni lo que hay para ti y para mi. Sin embargo, sé que Dios está y continuará estando con nosotros a pesar de lo que pueda venir. Jesús dijo:

Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».  Mt 28:20 NTV

Toma estas palabras y aplicadas a tu vida este 2017. No importa por lo que tengas atravesar este año. Cobra ánimo y recuerda que la presencia de Dios esta siempre a tu lado. De hecho, según Efesios: “cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás.” Ef 1:13 NTV

Mientras caminamos hacia lo desconocido (pues no sabemos que es lo que 2017 tiene para nosotros) cobremos ánimo y ganemos confianza en la realidad que el sostiene nuestras vidas (Salmo 66:9-11). El está en control, no importa que tan dura la tormenta pueda ser, él es el que habla a la naturaleza y la tranquiliza. Seguramente el tranquilizara tu tormenta.

Aprendi que a través del gozo y del dolor, el amor de Dios permanece. En cada temporada en la vida, ya sea buena, mala, dulce, o amarga, el permanece siendo el mismo. El derramara vida en el tiempo oportuno de acuerdo a la medida de mi circunstancia.

Jesús nos dijo que no nos preocupáramos sobre lo que el mañana traería porque cada día trae su propio “estrés”. Él va a manifestar un pabellón extravagante de amor, gracia, misericordia, y bendición sobre tu vida y la mía al nosotros poner nuestra esperanza en él.

Oremos que cada día de este 2017 podamos tener la oportunidad de abrir nuestros corazones y seamos conscientes de lo que Dios nos vaya a dar este año.