Recuerda la promesa que me hiciste;
es mi única esperanza.
Tu promesa renueva mis fuerzas;
me consuela en todas mis dificultades.
Los orgullosos me tratan con un desprecio total,
pero yo no me aparto de tus enseñanzas.
Salmo 119:49-51 NTV

Ultimamente Dios ha estado hablando, al menos en mi vida, sobre el dolor, la dificultad, sobre esos momentos oscuros en nuestra vida en las que pareciera no haber salida. La verdad es que todos hemos pasado por situaciones complicadas, momentos en los que nos cuestionamos si en verdad Dios ve y escucha nuestro dolor. ¿es sensible Dios a mi sufrimiento? La respuesta es sencilla: Dios lo ve y escucha toda. Estoy convencido de que Dios es empático con nuestro sufrimiento. La razón es sencilla. La Biblia dice que Jesús fue experimentado en quebrando, varón de dolores.

Me gusta mucho el libro de los Salmos. No solo por la hermosa prosa y los maravillosos cánticos de adoración hacia Dios que en  ellos encontramos. Me gustan porque me muestran a un Dios que es real, a un Dios que cambia vidas, a un Dios que restaura, a un Dios que perdona, a un Dios que da segundas y terceras oportunidades, me muestra a un Dios que se preocupa por mi. Pero también es un fuerte recordatorio de que Dios es fiel y que en su fidelidad él ha decidió proveerme de paz, de tranquilidad, de gozo, de mostrarse a sí mismo como lo que es: el Salvador.

El salmista le dice a Dios “acuérdate de la palabra que le diste a tu siervo, pues tu me has dado esperanza.” Esperanza en medio de la dificultad es lo que muchos de nosotros anhelamos cuando estamos pasando por momentos complicados. Y sin embargo esa promesa es real. Dios nos ha dado la mayor palabra profética de todos los tiempos: La Biblia.

Quiero decirte que no importa como te sientas, tampoco importa el ataque por el que puedas estar atravesando y experimentando en ésta etapa en tu vida. Ten la certeza de que Dios estará a tu lado para cuidarte, guiarte y enseñarte; porque estoy convencido de que él preservara tu vida. Dios es el Dios de esperanza y gozo. Él es el Shadai, el Dios que suple todas tus necesidades.

Joni Eareckson Tada una vez dijo lo siguiente: “No tienes que estar solo con tu dolor. El consuelo es tuyo. El gozo es una opción. Y todo esto ha sido hecho posible por tu salvador. El vino a tierra en desconfort par que tu pudieras ser confortado. El pospuso gozo para que tu puedas experimentarlo hoy. El voluntariamente eligió el aislamiento para que tu nunca mas tengas que sentirte solo en tu dolor y tristeza.”

Cuando vemos que David recurre a Dios en oración y alabanza, el ya está viendo y experimentando la mano de Dios, su preciosa presencia manifestándose en medio de su dolor. La presencia de Dios es hermosa y se nos fue dada con el único propósito de que podamos entrar empaparnos en ella y encontrarnos con el Dios de nuestra salvación. Toda la esperanza, confort, y fortaleza que necesites hoy ya es tuya en Cristo Jesús.

Hay una canción del nuevo álbum de Darlene Zschech que sencillamente no he podido sacar de mi mente. Y la he convertido en una declaración profética para mi vida. Habla del poder que hay en el nombre de Jesús. Creo que con mucha frecuencia tenemos que recordar precisamente esto: Hay poder en el nombre de Jesús.

La primer frase que impacto mi espíritu dice:
Yo viviré, no moriré, el poder de la resurrección de Cristo vive en mi.Y libre soy en el nombre de Jesús.

Así que si te sientes deprimido, sumergido en el dolor, en la angustia, en la incertidumbre, quiero recordarte que por lo que Cristo hizo en la Cruz del Calvario hace ya cientos de años atrás; el día de hoy puedes experimentar libertad. Declaro esta verdad sobre tu vida el día de hoy.

La segunda frase que es tremenda y que realmente es una declaración profética impresionante dice lo siguiente:
Dios está peleando por nosotros, hace retroceder la oscuridad, iluminando el Reino que no puede ser sacudido, en el nombre de Jesús el enemigo fue vencido y lo vamos a declarar.”

Declaró, en el nombre de Jesús, que hay libertad en el nombre de Jesús, que hay sanidad para tu alma, vida y cuerpo en el nombre de Jesús. Hablo, declaro y suelto esta palabra sombre tu vida. Dios está peleando por ti, si Dios está por ti nadie puede contra ti. Declaro que Cristo sea revelado en tu vida y puedas como resultado experimentar libertad, sanidad, restauración, gozo y paz sobre aquello que está opacando tu vida.