No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.

Dan. 10:12 LBLA

Estas semanas en mi iglesia local estamos estudiando el libro de Daniel. Un libro extraordinariamente cargado con un alto contenido teológico y profético. Sin embargo dentro de uno de los capítulos en los que el profeta recibe una visión, algo llamo poderosamente mi atención.

En el capitulo 9 del libro de Daniel vemos al profeta elevando una de las oraciones mas hermosas que están registradas en la Escritura. Después de que Daniel eleva esta plegaria, Dios le responde de una forma singular. Jesucristo mismo se le aparece al profeta (10:5). La reacción de Daniel es comprensible. El profeta nos dice que  Las fuerzas me abandonaron, mi rostro se volvió mortalmente pálido y me sentí muy débil.[1]” El ver la manifestación de un hombre vestido de lino, con un cinturón del oro más refinado.  [cuyo] cuerpo brillaba como el topacio, y su rostro resplandecía como el relámpago; [cuyos] ojos eran dos antorchas encendidas, y sus brazos y piernas parecían de bronce bruñido; [cuya] voz resonaba como el eco de una multitud. [2] Sin lugar a dudas debió afectar poderosamente al profeta. A tal grado fue el impacto de experimentar una teofanía que literalmente Daniel se desmayo y quedo tenido en el suelo (10:9). Una teofanía es una manifestación temporal de la presencia y la gloria de Dios.[3] El aspecto del hombre que el profeta vio es paralela a la que encontramos en Apocalipsis 1:13-14. Por lo que podemos concluir que Daniel vio a la segunda persona de la trinidad.

A lo largo del capitulo 10 de Daniel leemos que el profeta presencio no solo una teofanía sino que hablo con el ángel Gabriel. Suponemos que el profeta se refiere a Gabriel cuando menciona una mano me tocó, y me hizo temblar sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.[4] En Daniel 8:16 leemos “Gabriel se acercó al lugar donde estaba, me sentí aterrorizado y caí de rodillas. ” [5] No pretendo presentar una disertación sobre los eventos del por venir, ni exponer profecía bíblica, ni discutir sobre guerra espiritual territorial. Si me lo permites. Quiero que meditemos en otro asunto.

Algo en las palabras de Gabriel capto mi atención. Fue como un imán para mi mente y espíritu. Algo brinco dentro de mi. Gabriel le dijo a Daniel:

 No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido. [6]

Dan. 10:12 LBLA

 Recordemos que en los primeros versículos del capitulo 9 del libro de Daniel, vemos al profeta estudiando las escrituras, mientras lo hacia comprendió que la palabra profética que Jeremías había dado respecto al cautiverio babilónico estaba pronta a cumplirse. La reacción del profeta en 9:2 es la que tendría que ocurrir en nuestras vidas hoy al estudiar las Escrituras. Daniel nos dice: “Entonces me puse a orar y a dirigir mis súplicas al Señor mi Dios. Además de orar…. [7] La reacción del profeta fue inmediata. La formula del profeta es la formula correcta. Es la que de deberíamos replicar nosotros. El leyó, estudio, entendió, y oro. Si pudiéramos reproducir esos cuatro sencillos pasos, estoy seguro nuestra vida espiritual se vería grandemente beneficiada.

La palabras de Gabriel me golpearon. Fue como si Dios mismo me estuviera diciendo “Juan, si te propones en tu corazón entender y humillarte delante mío, tus palabras serán oídas.” Todos podemos leer la Biblia. Leer es fácil. Cualquiera que tenga educación básica es capaz de leer. La pregunta realmente es ¿nos proponemos de todo corazón comprender lo que Dios dice? Estudiar y meditar no es lo mismo que leer. Estudiamos y meditamos sobre las palabras que hemos leído en la Biblia. Las Escrituras no deberían ser vistas como místicas, o como un libro sagrado del cual necesitamos se nos explique lo que dice. Esta a nuestro alcance. Ya sea de forma impresa, o de forma electrónica. Tenemos la Palabra de Dios disponible en nuestros dispositivos digitales. A tan solo un toque de distancia. La pregunta es ¿por qué entonces no leemos la Palabra de Dios?

El día de hoy tu y yo somos muy amados por Dios. La causa para que seamos receptores de este amor sobrenatural es que hemos sido cubiertos por la preciosa sangre del Cordero. Hemos sido insertados en la familia de Dios (Jn.1.12). El autor de Gálatas nos dice “ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.”[8] Somos hijos. Al ser hijo de Dios eres muy amado por el. La única forma de descubrir lo que Papa piensa de ti y de mi es leyendo su Palabra. En ella descubrimos la dimensión, el alcanza, y el poder del amor de Dios para nosotros. Así que te animo que leas tu Biblia, estudia lo que ella tiene para decir de aquel que te amo primero, entiende lo que Dios esta hablando y haz caso a aquello que dulcemente susurre a tu espíritu. Y por ultimo ora!!! Si comprendiéramos verdaderamente los beneficios y el alcance de la oración, estoy seguro que el pueblo de Dios oraría aun mucho mas. No le tengas miedo a Dios, a su Palabra, y a su hermosa presencia.


 

Pie de Página:

[1] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Da 10:8.

[2] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), Da 10:5–6.

[3] Manser, Martin H. Dictionary of Bible Themes: The Accessible and Comprehensive Tool for Topical Studies. London: Martin Manser, 2009.

[4] Lockman Foundation, Santa Biblia: La Biblia de Las Américas: Con Referencias y Notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Da 10:10.

[5] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), Da 8:17.

[6] Lockman Foundation, Santa Biblia: La Biblia de Las Américas: Con Referencias y Notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Da 10:12.

[7] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), Da 9:3.

[8] Lockman Foundation, Santa Biblia: La Biblia de Las Américas: Con Referencias y Notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Ga 4:7.