Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría.
Salmo 51:6 NVI

 Han sido unos días bastante interesantes. Debo reconocerlo. Pensé que seria fácil el dejar todo lo que conocía y mis comodidades. Ha resultado ser una experiencia un poco “complicada”. De pronto me encuentro sin nada que hacer. Con mucho tiempo libre. Que he procurado aprovechar en buscar dónde vivir. Estaba acostumbrado a estar rodeado de gente, a reír todo el día, a hacer prácticamente lo que que quería sin restricción alguna. Ahora me estoy encontrando con una realidad bastante diferente.  No me arrepiento de la decisión que tome meses atrás de dejar México y venir a éste país. Sin embargo algo interesante ha comenzado a suceder. Al verme solo me he forzado a buscar mas a Dios (no solo mas a sino mas de él). A ver este tiempo como la perfecta oportunidad para poner en practica todo lo que creo y lo mucho que he predicado de él. La verdad que Dios me ha estado sorprendiendo desde que comencé a ser mas diligente en buscarlo estos días que estoy empezando a conocer mas la ciudad en la que me encuentro.

Cada día desde que me rete a mi mismo a no comenzar mi día sin escuchar una palabra suya directamente; Dios ha sido bastante fiel en hablarme a mi corazón y a traer no solo paz sino confianza y seguridad de que él está en control de todo. No voy a negar que ha habido ocasiones (si no es que diario) que se me ruedan las lagrimas.  No creí que la relación que llevaba con mi familia fuera tan profunda. Ahora extraño bastante el pelearme, el tener con quien hablar, incluso el tener que ir al súper. Pero en el fondo se que Dios me ama tanto que no ha terminado conmigo. Otra cosa interesante es el hecho de como Dios ha estado trayendo a mi mente cosas de mi vida que no estaban bien. Y ha sido un ejercicio diario de llevar esas cosas delante de el y someter mi vida tanto a su control como a su dominio.

Ayer, sin embargo, Dios me dio una palabra que me ha dejado pensando bastante. Me gusta más como dice en inglés el Salmo 51:6 NLT ya que dice lo siguiente: Pero tú deseas honestidad del corazón, para que me puedas enseñar a ser sabio en lo mas profundo de mi ser. Me pregunte si en verdad mi deseo de mas de Dios era sincero. No se… a veces creo que entramos en un modo automático y actuamos como se supone que debemos; sin embargo nos olvidamos que no es así como funciona. Creo que comenzamos a caminar como Dios quiere no porque se supone o los demás esperan que lo hagamos; sino porque hemos entendido que nuestra obediencia alegra a Dios. Y porque queremos alegrar el corazón de Dios comenzamos a actuar, pensar y a tomar decisiones de forma tal que sabemos sin lugar a duda que traerá alegría a su corazón. Mi oración desde ayer ha sido: “Señor, crea en mi un nuevo corazón que se caracterice por su sincero deseo por honrarte, amarte y obedecerte para que pueda aprender de tu Espíritu Santo a ser sabio conforme a tu voluntad perfecta no a ser sabio según mi entendimiento de las cosas.”

El viaje recién está empezando. Se en el fondo de mi corazón que Dios hará algo grande en mi. Y mi oración sincera es que yo este preparado y no ponga resistencia a aquello que Dios quiere hacer en mi vida. Dejando taras mi pasado, mis errores, mis pecado decido seguir a la meta divina que Dios ha puesto frente a mi, esperando ser hallado aprobado mientras el poder de Dios trabaja en mi vida y su poder se perfecciona mas y mas en mi.