Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. [1]
Ezequiel 36:26

 

Vivimos un tiempo en la Iglesia en el que muchas personas están desesperadas por escuchar la voz de Dios, vemos a cientos de personas enrolándose en eventos con tal de recibir una palabra de Dios. Se nos olvida que según el Apóstol Pedro tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención[2]. Dios obra en formas misteriosas. Y el es capaz de hacer cosas que nosotros mismos no podemos si quiera imaginar. Sin embargo con frecuencia nos olvidamos que la mejor palabra profética que podemos recibir ya ha sido dada.

Pienso que nuestra generación se acostumbro a lo exprés y fácil pues olvido que el autor de Proverbios dice “todo esfuerzo tiene su recompensa”[3]. Queremos todo sin el mas mínimo esfuerzo. Estamos produciendo generaciones de gente joven que no quiere esforzarse en buscar y conocer mas a Dios. En una ocasión el Padre le dijo al pueblo de Israel Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.[4] Por su parte Jesús nunca dijo que recibiríamos revelación de quien es el por osmosis o por generación espontánea. Al contrario al hablar de su inminente muerte, Jesús quería que sus discípulos estuvieran seguros de que solos no estarían. Al prometerles la venida del Paracleto Jesús dijo que sería él quien les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.[5] La enseñanza en un proceso que requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Lo mismo sucede en el plano espiritual. ¿Anhelamos tener una revelación clara y poderosa de parte de Dios? Entonces debemos dedicar tiempo y esfuerzo en escudriñar las Escrituras para que el Espíritu Santo pueda hacer su obra en la vida nuestra y recibamos una revelación clara de quien es Dios.

Debemos recordar que la Biblia no es simplemente un libro antiguo de sabiduría milenial. Es la misma Palabra revelada de Dios. En ella podemos encontrar aliento para nuestra alma, refresco para nuestro cansado espíritu, aliento cuando sentimos que no podemos mas. La palabra de Dios tiene poder. Con frecuencia nos olvidamos de eso. A veces queremos que venga un ser humano, hable sobre nosotros palabras que nos harán sentir bien momentáneamente, olvidamos que tenemos plena libertad para ir delante de la presencia de Dios y escucharlo hablar. Debemos recordar lo que le fue dicho al joven Timoteo cientos de años atrás, le fue dicho que toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,”[6].

En cierta ocasión el profeta Ezequiel recibió una palabra profética de parte de Dios. Esta palabra esta destinada al pueblo de Israel. Sin embargo puedo encontrar en esa palabra realidades que trascienden y que llegan inalterables hasta nuestros días. Dichas realidades nos hacen ver a un Dios amoroso, activo e involucrado con aquellos a quienes ama. Recordemos que, históricamente, cuando se lanza esta palabra el pueblo escogido de Dios estaba completamente disperso por las naciones. Bajo este contexto es que Dios dice: Pues los recogeré de entre todas las naciones y los haré regresar a su tierra. [7] Esta palabra, puntualmente, nos muestra la primer realidad de la que quiero hablarte. Esta primer realidad se compone de tres elementos: a) La misericordia de Dios. b) La gracia activa de Dios. c) Un Dios que restaura. Misericordia es una característica y [que se manifiesta en] una acción que proviene de la naturaleza misma de Dios[8]. Lo hermoso de la misericordia de Dios es que esta es precisamente el fundamento del perdón divino[9]. Podría decirse que la misericordia del Padre es su fidelidad y perfecto amor desplegados al unísono como la manifestación tangible de su esencia. Al prometer que los recogería y los traería de vuelta a la tierra que el mismo les había prometido Dios estaba manifestando su misericordia, los estaba perdonando, no solo eso estaba extendiendo su gracia al darles algo que no merecían debido a su idolatría y abandono: una segunda oportunidad. Esa palabra nos muestra a un Dios que restaura realidades. La realidad del pueblo de Israel en ese momento era que estaba completamente esparcido y quebrantado debido a su pecado. Sin embargo Dios en un futuro los restauraría. Estas tres realidades de la Palabra de Dios no solo siguen siendo verdad hoy sino que están activas. Dios desea tomarte, y regresarte a un lugar de seguridad, a un lugar de amor donde el podrá hacer lo que mejor sabe hacer. Restaurar vidas.

La palabra que recibió el profeta no se limita al versículo 24. En Ezequiel 36:25 leemos que Dios dice: “Entonces los rociaré con agua pura y quedarán limpios. Lavaré su inmundicia y dejarán de rendir culto a ídolos.” [10] La segunda realidad es que la Palabra de Dios es activa. La Escritura nos limpia completamente. En la Biblia con frecuencia se usa la imagen de agua para referirse a ella misma. La Palabra de Dios nos purifica. El autor de Efesios nos dice que Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios.[11] Me llena de esperanza el saber que la Escritura tiene el poder para lavar toda inmundicia que pudiera haber en mi vida. El salmista decía que la única forma en la que los jóvenes pueden limpiar su camino es guardando la Palabra de Dios (Salmo 119:9).

No hay pecado mas grande que el no pueda perdonar. La Escritura tiene el poder para limpiar tu corazón y hacerte una nueva persona. Es un proceso. No es fácil. A veces puede tomar tiempo. Jesús dijo que no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.[12] Otro aspecto del poder de la Palabra que me deja atónito es que regenera el corazón. Dios le dijo al pueblo de Israel, por boca de Ezequiel, les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo[13]. Es gracias a la acción activa del Espíritu Santo en nuestras vidas que nuestro corazón verdaderamente experimenta una transformación completa.

La tercer persona de la trinidad es quizá la mas comentada sin embargo es la menos comprendida. Se le ha dado demasiado énfasis a experimentar al Espíritu Santo. No me mal entiendas. Creo que es importante experimentar la realidad de su presencia en nuestra vida. Sin embargo la sola experiencia no basta. Podemos experimentar muchas cosas pero eso no necesariamente las convierte en realidades positivas y verdaderas. Una persona puede tener una experiencia inolvidable inducida por sustancias ilegales. La experiencia es real dentro de su percepción pero eso no la convierte en una realidad positiva.

Experimentamos completamente al Espíritu Santo cuando tomamos el tiempo para abrir la Biblia, meternos con Dios, y escuchamos su voz como consecuencia directa. No necesitamos ir religiosamente a un lugar cada semana para poder experimentar la realidad de la presencia manifiesta de Dios. Experimentamos la dulce presencia del Espíritu Santo cuando oramos y abrimos la Biblia. Después de todo Jesús mismo dijo: y él [el Padre] les dará otro Consolador para que los acompañe siempre[14]. El Espíritu Santo está con nosotros siempre, nos acompaña.

¿Quieres experimentar la realidad de su presencia? Pasa tiempo a solas con él. Lee tu Biblia y ora. El esta esperando que tu te acerques para el acercarse y mostrarse completamente. Dios le estaba diciendo al profeta Ezequías que soltara la palabra de una promesa que estaría aun por venir sobre el pueblo de Israel. En un futuro el transformaría el corazón necio e idolatra de su pueblo por uno tierno y receptivo. Precisamente esa es una de las funciones del Espíritu Santo en la vida del creyente. Transforma nuestros corazones, por medio de la Escritura, y los vuelve tiernos y sensibles a las cosas de Dios. De allí la importancia de pasar tiempo leyendo y estudiando la Palabra de Dios. La Biblia no es un libro aburrido de filosofía o un compendio de restricciones. Es el relato mas asombroso jamás contado sobre un amor inigualable, amor que a pesar de los tiempos permanece inmutable e inalterable.

La tercer realidad de la que quiero hablarte la encontramos en Ezequiel 36:27 que dice “ Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.” [15] Esta tercer realidad es el hecho de que la Palabra de Dios es perpetua. Me llena de esperanza saber que Su Palabra dura y permanece para siempre. Y la obra que la Escritura produce en nuestras vidas por medio de la acción directa del Espíritu Santo de igual forma dura y permanece. Nuestra opinión respecto a lo que Dios ha dicho en Su Palabra puede variar y en algunos casos puede ser subjetiva. Sin embargo la realidad de la Escritura permanece a pesar de las opiniones de los seres humanos. El profeta Isaías dijo: La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre[16] Cientos de años después estas mismas palabras fueron recogidas por el apóstol Pedro quien escribió: pero la palabra del Señor permanece para siempre.» Y ésta es la palabra del evangelio que se les ha anunciado a ustedes. [17] La Biblia es verdad y es real. El Espíritu Santo continuamente trabaja en nuestros corazones recordándonos lo que Dios dice, animándonos cuando sentimos que no hay salida, enseñándonos cuando con humildad y con corazón abierto leemos la Biblia, también él nos guía a obedecer los principios eternos que producen vida. Mi oración es que este yo dispuesto a someter mi vida a la realidad de la Escritura y a la acción activa del Espíritu para que mi corazón pueda ser sensible a la voz de Dios. Como consecuencia de tener un corazón tierno y sensible a las cosas de Dios podre caminar no solo en libertad sino en completa obediencia a aquel que me amo primero.


Footnotes:

[1] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 36:26.

[2] Lockman Foundation. Santa Biblia: La Biblia de Las AmÈricas: Con Referencias y Notas. Electronic ed. La Habra, CA: Editorial FundaciÛn, Casa Editorial para La FundaciÛn BÌblica Lockman, 1998. 2 Pedro 2:19

[3] International Bible Society. Nueva Versión Internacional. East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979.Prov. 14:23

[4] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Je 29:13.

[5] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Jn 14:26.

[6] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), 2 Ti 3:16.

[7] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 36:24.

[8] Brand, Chad, Charles Draper, Archie England, Steve Bond, E. Ray Clendenen, Trent C. Butler, and Bill Latta, eds. Holman Illustrated Bible Dictionary. Nashville, TN: Holman Bible Publishers, 2003.

[9] IBID.

[10] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 36:25.

[11] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eph 5:25–26.

[12] Lockman Foundation, Santa Biblia: La Biblia de Las Américas: Con Referencias y Notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Mt 15:11.

[13] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 36:26.

[14] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), Jn 14:16.

[15] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 36:27.

[16] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), Is 40:8.

[17] International Bible Society, Nueva Versión Internacional (East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional, 1979), 1 Pe 1:25.