“En ese día se abrirá tu boca para el que escapó, y hablarás y dejarás de estar mudo. Y servirás para ellos de señal, y sabrán que yo soy el Señor.”
Ezequiel 24:27 LBLA

 

Ezequiel es uno de los libros mas complicados para leer. Al menos, a mi así me lo parece. No es un libro para leer acompañado de un buen Latte o Cappuccino. El alto contenido gráfico y explícito de la depravación social, moral, y espiritual que describe es tal que por momentos uno no quisiera seguir leyendo. Sin embargo refleja la realidad del pecado.

El capitulo 24 de Ezequiel nos presenta un relato bastante crudo. Dios le anuncia al profeta que su esposa morirá. De entrada esa es una palabra bastante fuerte que digerir. Sin embargo Dios le da una instrucción muy precisa a Ezequiel al decirle: no debes expresar ningún dolor ante su muerte. No llores; que no haya lágrimas.[1] Dios le estaba quitando su posesión mas preciada, su amada esposa. Puede que no entendamos como un Dios amoroso permitiría que un siervo suyo experimente la perdida de aquel ser que lo complementaba. Había un plan y razón para que eso sucediera. Lo queramos entender o no. Cuando Dios obra no requiere consultarnos ni pedir el consejo nuestro.

Dios estaba por recurrir a una medida bastante extrema para recordarle a su pueblo cuanto los amaba. Para este momento el pueblo de Israel había colocado su atención hacia el templo y se habían olvidado del objeto real de adoración. Dios. La Biblia nos dice que el templo era fuente de seguridad y orgullo para ustedes, el lugar en el que se deleita su corazón. Los hijos y las hijas que dejaron en Judea serán masacrados a espada.[2] Dios iba a quitar de en medio de ellos aquello que estaba usurpando el lugar de prominencia en el corazón y la vida de su pueblo. ¿Cuál es la fuente de seguridad y orgullo en tu vida? Con frecuencia Dios tiene que intervenir en la vida de sus hijos e hijas y remover de raíz aquello que ilegalmente se ha infiltrado hasta apoderarse del lugar de prominencia en nuestra vida. Ser prominente implica gozar de influencia. Por lo tanto si el pecado se entrona en nuestra vida, comenzara a ejercer influencia sobre nuestra vida al grado de tenernos completamente dominados y subyugados. El proceso por medio del cual Dios interviene en nuestras vidas para hacernos volver a el puede llegar a ser doloroso. A veces el dolor es necesario. El dolor es directamente proporcional a la dureza de nuestro corazón. Un corazón mas sensible requerirá de un impulso para permitir que el Espíritu Santo obre y produzca un cambio verdadero. Por el contrario un corazón duro requerirá de maquinaria dura para ir rompiendo esa dureza hasta llegar al núcleo y facilitar así el tan necesitado cambio.

Dios estaba por interrumpir el fluir profético para su pueblo. El tiempo para que otras naciones recibieran una palabra de Dios estaba por llegar. Dios estaba por guardar silencio. Al menos para el pueblo de Israel. Cuando se cumpliera la palabra profética para los judíos. Cuando los hijos y las hijas que dejaron en Judea serán masacrados a espada[3] el fluir profético para el pueblo de Israel seria restaurado.

Dios le dijo al profeta que llegaría un sobreviviente de la “catástrofe” a contarle lo ocurrido. Este seria el momento exacto en el que Ezequiel volvería a soltar palabra profética sobre los suyos. Recordemos que lo que Dios esta diciendo en 24:27 era específicamente para su instrumento escogido. Sin embargo el principio es aplicable para nosotros hoy en día.

Hemos sido colocados en uno de los mejores momentos de la historia. Tenemos acceso a recursos que muchos antes que nosotros hubiesen querido tener. Sin embargo eso no los detuvo. Las generaciones que vinieron antes que nosotros lograron influenciar a su generación porque decidieron creerle a Dios, hablaron y declararon la grandeza, el poderío así como la majestad de aquél que nos llamo para si. Permíteme soltar sobre tu vida la palabra profética que fue soltada sobre Ezequiel cientos de años atrás. Dios te dice el día de hoy: “Yo abriré tu boca para que declares mi grandeza, mi amor inagotable, sobre todo aquel que quiera escuchar. Hablaras acerca y sobre mi. Hablaras de lo que puedo hacer por tu generación. Yo restauro y sano vidas completamente. Deja de ser mudo. Habla y declara mis palabras pues ellas dan vida. Y servirás para ellos de señal, y sabrán que yo soy el Señor.”

Te invito a que abras tu boca y declares el poder de Dios sobre la vida de una generación que esta rota. Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía sino de valor y poder. Fuimos llamados a declarar la grandeza de nuestro Dios. El no nos ha hecho mudos espirituales. Estoy convencido que el Padre espera que tu y yo nos pongamos en la brecha, hagamos vallado, y hablemos de su amor inagotable a nuestra generación. Dios quiere que tu y yo seamos señal para que el mundo le conozca como lo que es: el Señor.


 

[1] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 24:16.

[2] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 24:21.

[3] Nueva Traducción Viviente (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 2009), Eze 24:21.